Ante las crecientes alertas por la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, el Ministerio de Agricultura presentó un plan de contingencia con inversiones que superan los 146 mil millones de pesos para mitigar los efectos que podría generar la temporada seca en diferentes regiones del país.
La decisión se tomó luego de los reportes entregados por el Ministerio de Ambiente, el IDEAM, la DIMAR y la UNGRD, entidades que advirtieron señales de transición hacia este fenómeno climático durante el trimestre actual. Según las proyecciones, existe un 96 % de probabilidad de consolidación hacia finales de este año y comienzos de 2027.
Aunque por ahora gran parte del territorio nacional mantiene condiciones climáticas normales, las autoridades buscan adelantarse a posibles escenarios de altas temperaturas y disminución de lluvias, situaciones que históricamente han provocado afectaciones en cultivos, desabastecimiento de agua y millonarias pérdidas en el sector agropecuario.
El Ministerio de Agricultura explicó que cerca del 82 % de las pérdidas ocasionadas por sequías impactan directamente al sector rural, razón por la cual una de las prioridades será proteger la producción agrícola y ganadera, así como evitar incrementos en el precio de los alimentos básicos.
Entre las medidas anunciadas se incluyen subsidios para fertilizantes, fortalecimiento de sistemas de almacenamiento y recolección de agua, soluciones de riego y ayudas dirigidas a productores en 421 municipios del país.
El plan también contempla estrategias de resiliencia agropecuaria, acceso a bioinsumos y acciones enfocadas en reducir los riesgos sobre la seguridad alimentaria nacional ante una eventual temporada seca prolongada.
De igual manera, el Gobierno confirmó la puesta en marcha de un Puesto de Mando Unificado regional para hacer seguimiento permanente al comportamiento climático y coordinar respuestas frente a posibles emergencias derivadas de sequías.
En conjunto con el ICA y Agrosavia, también se implementarán sistemas de alertas tempranas y campañas informativas para orientar a campesinos y productores sobre manejo eficiente del agua, prevención sanitaria y estrategias para disminuir pérdidas en la producción.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a gobernadores, alcaldes y productores del país para prepararse desde ahora frente a los posibles efectos del fenómeno climático mientras continúan los monitoreos sobre su evolución.