FOTO CORTESIA: MANUEL SALDARRIAGA
En una acción orientada a mitigar los impactos económicos de la reciente crisis invernal y sísmica, el Gobierno Nacional oficializó que los precios de venta al público de la gasolina corriente y del ACPM se mantendrán completamente congelados. La medida cautelar tarifaria entra en vigencia de manera inmediata a partir de este 29 de agosto y se extenderá de forma ininterrumpida a lo largo de todo el mes de septiembre, frenando los incrementos mensuales que se venían registrando en el país.
Esta determinación fue concertada a través de una mesa técnica conjunta entre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y el Ministerio de Minas y Energía. El principal argumento institucional para decretar el cese de los aumentos radica en la necesidad de blindar la capacidad adquisitiva de las comunidades y los hogares rurales que resultaron gravemente afectados por el devastador terremoto que sacudió al territorio colombiano el pasado 10 de agosto.
Blindaje al transporte de alimentos y misiones de ayuda
De acuerdo con el dictamen de las carteras ministeriales, el propósito central de la congelación es levantar un muro de contención contra la inflación de los productos básicos de la canasta familiar. Al mantener estables las tarifas de los hidrocarburos, el Estado evita que se disparen los fletes y los costos de transporte de carga para alimentos de primera necesidad y suministros médicos esenciales, garantizando además el flujo económico de las caravanas de rescate y asistencia social.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, resaltó el enfoque social de la directriz gubernamental: “Detrás de esta decisión está el propósito de apoyar, especialmente, a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Mantener sin aumentos los precios de la gasolina y del ACPM durante septiembre evita que el costo de transportar alimentos, medicinas y ayuda humanitaria recaiga sobre quienes más perdieron. Haremos seguimiento para que estos precios se cumplan en el país”, puntualizó la alta funcionaria.
Impacto en las finanzas de la Nación y controles en estaciones
La proyección financiera de esta medida de contingencia arroja un balance positivo para las cuentas estatales. El equipo económico del presidente de la Espriella estima que mantener la estabilidad de los precios de referencia representará un ahorro fiscal neto de 152.600 millones de pesos para las arcas de la Nación al cierre del año 2026, tomando como base las condiciones actuales del mercado global del petróleo.
Las autoridades regulatorias aclararon a los consumidores que las tarifas publicadas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) operan como valores de referencia técnica. Por ende, el precio definitivo en los surtidores puede presentar ligeras variaciones según los márgenes de distribución y los gravámenes locales de cada municipio. Finalmente, la Superintendencia de Industria y Comercio y las alcaldías locales anunciaron operativos conjuntos de inspección y vigilancia para auditar las estaciones de servicio y sancionar penalmente a quienes incurran en especulación o acaparamiento de combustibles.